«RESTAURANDO VIDA»

 

Con el fin de velar por el correcto cuidado de la casa común como lo indica la Carta Encíclica Laudato Si del Santo Padre Francisco, la universidad se ha comprometido a realizar diferentes acciones desde un Comité Ambiental, al rediseñar su política y plan de gestión ambiental; reafirmado por la obtención de la Bandera Azul Ecológica, en su categoría Eclesial Ecológica, que incorpora aspectos específicos como moderación del consumo de agua, estrategias de ahorro energético, combustibles fósiles, reducción y reutilización de residuos, reciclaje, compras sostenibles, conservación de la biodiversidad y educación ambiental.

Es por esta razón que el MINAE ha realizado un estudio de la situación actual de los árboles de la UCAT, en el que se determina que algunos árboles que rodean el campus universitario de la sede de Moravia, se encuentran enfermos y estos pueden ocasionar daños materiales y humanos para la Comunidad Universitaria.

Por lo tanto, tenemos que acogernos a la resolución # OSJ-197-201, dictada por este mismo organismo, y dar inicio con la corta de los árboles mencionados.

El proceso de rearborización de la UCAT; se ha gestionado en tres pasos, que tienen como objetivo convertir el campus en un bosque verde que cuente con las condiciones necesarias y seguras para el equilibrio ambiental:

Captura

 

A toda la comunidad UCAT se le reafirma el compromiso por el cuidado de nuestra casa común, así como a las comunidades aledañas dentro de las cuales se encuentra insertado nuestro campus de Moravia.


Para el cristiano el cuidado de la creación forma parte de su fe: “Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana... Lo que el Evangelio nos enseña tiene consecuencias en nuestra forma de pensar,
sentir y vivir. No se trata tanto de hablar de ideas, sino sobre todo de las motivaciones que surgen de la espiritualidad para alimentar una pasión por el cuidado del mundo”. (Laudato Si 216 / 217).